jueves, 20 de octubre de 2011

Los otros números de las elecciones

Por María Eugenia Deseff

El resultado del escrutinio no es el único número que tiene relevancia en un proceso electoral. El costo de lo que esta instancia implica, tanto para el Estado como para los sectores privados y los partidos, significa una cifra que pocos tienen en cuenta a la hora de emitir su voto.
A fines del año pasado, el director Nacional Electoral, Alejandro Tullio afirmó que estas elecciones le costarían al Estado un total de 200 millones de pesos, aproximadamente. De acuerdo a los ítems que se exponen a continuación, los números se extenderán un poco más...
Actos y campañas

Los gastos del día en que se celebran los comicios no son los únicos; el costo de las campañas electorales también son factores que no pueden ser dejadas de lado.
Para llevar a cabo un acto político medianamente importante y concurrido, se debe invertir una suma promedio de 200 mil pesos. No hay que olvidar las campañas publicitarias, la infraestructura –exenta de impuestos e IVA- y la propaganda gráfica, entre otros componentes del proceso electoral.

Las campañas se encuentran financiadas tanto por Estado (por los aportes de los ciudadanos), como por donaciones privadas. Lo recaudado por los aportes públicos para las campañas debe dividirse en dos partes iguales: un 50% se distribuye de manera equitativa entre todos los partidos , mientras que el otro 50% se otorga en proporción a la cantidad de votos que cada uno de ellos consiguió en las elecciones anteriores –de igual categoría-. Pero este dinero no alcanza para cubrir los gastos de las grandes campañas que los partidos políticos llevan a cabo, razón por la que es de vital importancia el monto de las donaciones privadas para completar los gastos que deben afrontar.

Costo de las boletas y viáticos

Algo similar sucede con el costo de la emisión de boletas. El Estado provee a cada partido el dinero correspondiente a una boleta por ciudadano. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, esto se traduce en una cifra que casi llega a los 220 mil pesos por partido. Sin embargo, una boleta por habitante no es suficiente, razón por la cual cada agrupación debe financiar las emisiones extra que desee.

Para las elecciones primarias que se celebraron en agosto se habilitaron 85.941 mesas electorales. De haber cumplido su función en ambas instancias electorales y haber concurrido a la capacitación pertinente, cada autoridad de mesa recibirá 500 pesos de viáticos .En el caso de que se deba realizar una segunda vuelta, se sumarán 200 pesos más.

Escrutinio y limpieza

El proceso de planificación, organización, carga, procesamiento y difusión del recuento provisional costará un total de 134,4 millones de pesos. Cifra que incluye el servicio en las elecciones primarias y en una eventual segunda vuelta presidencial.

Finalmente, pueden remarcarse los gastos extra que hacen a la seguridad y limpieza de los lugares en los que se vota. Suma un tanto difícil de estimar, debido a que cada caso es particular depende del funcionamiento de cada establecimiento.

Gabriel Solano: “Uno no va a una marcha y te balean”

Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo, Maximiliano Vilca.

“El Gobierno salió a atacarnos, no a repudiar el hecho”, cuenta el candidato a diputado por el Frente de Izquierda de los Trabajadores, Gabriel Solano, mientras recuerda a Mariano Ferreyra, el joven militante del Partido Obrero asesinado el 20 de octubre de 2010.

Ése día se votaba en la Facultad de Medicina, y como en aquel entonces Solano era el responsable de la juventud del Partido Obrero, se encontraba en el lugar, mientras que Ferreyra tenía planeado asistir después de la marcha: “Me llamó un dirigente del Partido Obrero de la zona sur contándome que había habido una agresión en Barracas. Inicialmente me dijo que Mariano estaba herido junto a otros que yo no conocía”.

La voz del candidato no es la misma que cuando habla de la campaña; se dirige mucho más sereno y, pareciera, mostrando respeto a la memoria del militante: “Mariano militaba desde muy chiquito, por eso lo conocía”.

“La situación no estaba del todo clara”, recuerda Solano, “uno no asiste a una marcha esperando que eso ocurra; en el país uno no va a una marcha y te balean”. Cuando el candidato recuerda el momento en que le dijeron que Mariano Ferreyra había fallecido, instantáneamente, se le vienen a la cabeza los primeros sucesos políticos: “Se armó una multitudinaria autoconvocatoria en el hotel Bauen en calle Corrientes y al otro día se convocó a una marcha en Plaza de Mayo. Dejamos un espacio de unas horas porque queríamos ver qué pasaba cuando el pueblo se enterara de lo ocurrido. El gobierno, por su parte, salió a atacarnos y no a repudiar el hecho”, afirma.

Solano trae a cuenta el primer discurso de la presidenta Cristina Fernádez de Kirchner que, de acuerdo con sus palabras, decía que no podían quejarse; se los relacionaba con un grupo de estudiantes que, días atrás, habían entrado por la fuerza al Ministerio de Educación en una marcha. “Como si fueran hechos inseparables y como colocándonos a nosotros con una ideología violenta en general”, exclama indignado. La marcha del día siguiente hizo sentir a la izquierda reconfortada. Con el gobierno atacándolos después de que la “burocracía sindical” les “había matado a un compañero”.

Mientras invita a la manifestación que se realizará a un año del crimen, enumera a los culpables y concluye: “Está preso Pedraza y otro patotero más, pero no así la policía que liberó la zona. No solo no están presos sino que tienen una causa por una carátula menor, por abandono de personas. Tampoco hay una investigación a los empresarios que manejan el ferrocarril Roca. Así que evidentemente la cosa está por la mitad y estamos jugados a fondo”.

El FIT cerró campaña con cánticos y silbidos contra el oficialismo

Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo y Maximilano Vilca

Decenas de jóvenes aguardaban a la salida del bar Unione E Benevolenza: con remeras que los identifican y sus cabellos mojados por la lluvia inesperada. Entonaban cánticos en el inicio de la peregrinación a lo largo de la calle Teniente General Juan Domingo Perón. La multitud no salió de ningún recital. Sus remeras rojas con una leyenda en recuerdo al militante asesinado Mariano Ferreyra, sus cánticos contra la burocracia sindical: eran docentes, trabajadores y los autodenominados “dirigentes y luchadores” juveniles que acompañaron a los candidatos del Frente de Izquierda en su cierre de campaña.

“Si el 23 de octubre, con la formula que conformamos con el candidato presidencial Jorge Altamira, logramos repetir o ampliar los resultados de las Primarias, los que se van a sentir fuertes son los que luchan por la nacionalización de las privatizadas y contra la precarización laboral, los que enfrentan el gatillo fácil y el saqueo de los recursos naturales. Y a los que les vamos a amargar la vida es a los burócratas y los patrones”, disparó el candidato a vicepresidente, Cristian Castillo, mientras estallaba en aplausos y ovaciones un público en su mayoría joven. Finalizado el acto, los presentes se mezclaban con los candidatos y desplegaban las banderas pegadas con cinta adhesiva de las paredes del club, que generalmente funciona como lugar de encuentro entre músicos y sus fans.

En el acto se enfatizó el ataque a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, asegurando que el gobierno que se viene será de ajustes y “le meterá la mano en el bolsillo a los trabajadores”. También se criticó al candidato por el Frente Amplio Progresista, Hermes Binner, quien “fogonea” junto a la presidenta “una devaluación económica para el próximo año”. La izquierda quiere “llenar de lucha ese antro de corrupción que es el Congreso”, dijo Edgardo Reynoso, primer postulante a senador por la provincia de Buenos Aires.

“Estamos sorprendidos por los resultados que estamos obteniendo y por las perspectivas políticas que abrimos. Reconozcan a la clase obrera como protagonista de la historia argentina y, más adelante, como su protagonista decisiva”, finalizó Altamira con una voz poderosa que logró poner de pie a la multitud que estaba sentada en el piso para fundirse en aplausos junto a los candidatos a diputados Gabriel Solano, Myriam Bregman, José Castillo y Néstor Pitrola, el candidato a gobernador, José Montes y el sindicalista ferroviario Rubén Pollo Sobrero que estaban en el escenario.

Gabriel Solano: “El Gobierno quiere neutralizar a la izquierda”

Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo y Maximiliano Vilca

—¿Hay puntos en común entre la izquierda y algunas de las medidas tomadas por el Gobierno?
—Los intereses que presentamos con el Gobierno son irreconciliables, porque el oficialismo representa un frente capitalista y nosotros somos un bloque socialista. Los puntos de acuerdo entre ambos lados son mínimos y aunque algunas medidas se parezcan –sólo en aparencia- apuntan a distintos objetivos.

—¿Es posible instalar al socialismo en la sociedad actual?
—Si es por el nivel de conciencia de los trabajadores diría que no, si es por el nivel de la crisis capitalista diría que es urgente. El capitalismo tiene que ser enterrado y la acción de un partido como el nuestro es actuar de sepulturero. Los ciclos de depresión económica son cada vez más largos, por eso esta crisis requiere de una transformación que los trabajadores y las masas del mundo tienen que lograr.

—¿Cuál es la posición del Gobierno frente a la izquierda?
—La linea estratégica del Gobierno es la captación de los movimientos populares para neutralizar a la izquierda. Este es un Gobierno que nace de la crisis del 2001, pero es un hijo putativo. Como tal, todo el tiempo tiene que evitar la rebelión popular y quiere neutralizar a nuestro partido.

—¿Te parece que Hermes Binner (Frente Amplio Progresista) es socialista?
—Si Binner es socialista yo me hago católico. Él estuvo con la Sociedad Rural, además no es alternativa de nada, porque lo apoya la misma gente que votó a Eduardo Duhalde o a Raul Alfonsín, pero como son candidatos inlevantables, por más que le den catorce tapas de Clarín no los va a apoyar nadie. El Gobierno quiere elegir cuál va a ser su oposición y con Binner no se lleva mal porque tiene varios acuerdos con capitalistas como Cristobal López, un kircherista que tiene un casino en Rosario.

Candidatos: Gabriel Solano

Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo y Maximiliano Vilca

A 72 horas de los comicios, entrevistamos a cuatro candidatos a diputados nacionales y les formulamos las siguientes preguntas:



1. ¿Cuál es la propuesta de su partido para el Parlamento?
2. ¿Cambiaron de estrategia electoral de las Primarias?
3. ¿Cuáles son sus expectativas acerca de los resultados del domingo?

1- Nuestro objetivo es instaurar un bloque de izquierda y socialista en el Congreso. Como medida principal queremos hacer que se cumpla la ley, especialmente con los jubilados, que ganan 1.400 pesos en lugar del 82% móvil que estipula la justicia. Queremos darle una igualdad de oportunidades a todos, para ello tenemos que enterrar al capitalismo y dar una conciencia de clase a los trabajadores. En ese marco, queremos terminar con el apoyo político a la burocracia sindical que mantiene al 40% de los trabajadores en negro y salarios promedio de 1.800 pesos.

2- Ahora tenemos la chance de crear una oposición nueva. Es un dato irrefutable que toda la oposición vieja ha quedado desarticulada, sin la posibilidad de revertir esa situación antes del 23 de octubre. Además, ahora tenemos una visibilidad que no teniamos y, por lo tanto, le damos una voz a los trabajadores y a las fábricas. En la cabeza de las personas quedó la idea de que, si la izquierda está presente, el Gobierno está obligado a referirse a una agenda popular. Aunque no es nuestro objetivo, actuamos como una presión al oficialismo.

3- Nos puede ir mejor o peor, pero nuestro objetivo va más allá de las elecciones. Creo que incluso si no obtenemos los votos necesarios para conseguir una banca hicimos una buena campaña, aunque los tiempos sean más lentos de lo que nosotros quisiéramos. Resalto que el Frente de Izquierda ha llamado mucho la atención y se convirtió en un actor político imposible de obviar. Estamos conformes.

Gabriel Solano: “El Gobierno quiere neutralizar a la izquierda”

Sebastián Cinquerrui: “Carrió tuvo el mismo talento para construir que para destruir”

Por Juan Pablo Djeredjian y Félix Valiente

Sebastián Cinquerrui es uno de los nuevos cuadros políticos que adhirieron al flamante Frente Amplio Progresista que creó Hermes Binner. Se sumó como candidato a diputado provincial por la Provincia de Buenos Aires del FAP, tras abandonar la Coalición Cívica: al momento de cerrar la listas que iban a ser presentadas en las elecciones primarias, fue relegado con la incorporación de Mario Llambías como primer candidato a diputado, por decisión de Elisa Carrió.

Cuando decidió dejar la Coalición Cívica, usted habló de la derechización del partido con la entrega de la conducción del partido a una extrapartidaria como Patricia Bullrich y de la “dedocracia” para elegir a los candidatos. ¿Pero cuál fue el factor determinante que lo llevó a abandonar el partido?
En realidad se trató de una serie de situaciones y decisiones que yo no compartía. Más allá de los nombres y de quién quedó en cada lugar, la metodología que se usó para la conformación de las listas de candidatos fue injusta e incorrecta: no había reglas de juego para la competencia interna.
Pero ese es el hecho coyuntural que impulsó mi decisión. En realidad, tiene que ver con errores estratégicos de la fuerza: la falta de debate interno, con la imposibilidad de discutir las ideas y los programas para que el partido siga para adelante y porque la Coalición Cívica dejó de ser un partido político para ser una personalidad jurídica a disposición del liderazgo de Carrió.

Entonces, ¿usted cree que el principal error de Carrió fue tratar de imponer las decisiones en lugar de primar la democracia interna del partido?
Sí, eso seguro. La política interna terminó de aniquilarla. Ningún cargo en esta ocasión fue discutido de manera colectiva. Tal vez el resultado hubiese sido el mismo en término de nombres, se podría haber llegado a un consenso. Pero lo que sucedió fue que Carrió decidió con su dedo, su voluntad única.

¿Por qué Carrió optó, con el paso del tiempo, por abandonar el perfil netamente progresista o de centroizquierda que tenía el partido y comenzó a llevarlo más hacia la derecha?
Yo creo que se trató de pura especulación política, por oportunismo o pragmatismo. Después de que el kirchnerismo le sacó parte de su discurso, en vez de ahondar en sus propuestas progresistas, se fue corriendo porque interpretó que ese era un espacio que no podía recuperar y le convenía apuntar a un electorado más de centroderecha. Muchos miembros del partido fuimos enfrentando esa decisión en los últimos años, pero obviamente perdimos. Además, ese corrimiento, que puso en crisis la coherencia de la Coalición, no tuvo rédito electoral, porque hay gente mucho más representativa de ese sector ideológico, como el caso de Macri. Y tampoco se le creyó a Carrió que fuese una representante de la centroderecha. Pero en los últimos tiempos, ella tomaba todas las decisiones en la más absoluta soledad. Y más allá de su inteligencia y capacidad, Carrió es permeable, como todo ser humano, a equivocarse y sin alguien como nosotros para decirles que las cosas se están haciendo mal, pasa lo que pasa. Cometés errores y no te das cuentas hasta que te chocás contra la pared. Y en la política, la pared es un fracaso electoral.

En cuanto a su paso al FAP, ¿cree que el Frente representa los mismos valores que el ARI o la Coalición Cívica en sus comienzos?
Estoy convencido que representa los mismos valores que el ARI fundacional. De hecho, muchos dirigentes que fundamos el ARI allá en el 2001 nos encontramos en el FAP: Eduardo Macaluse, más tarde Marta Maffei. Incluso, la CC la fundamos con Margarita Stolbizer. Me parece que el FAP representa esos valores, con el agregado de que partimos no de una posición discursiva sino de hechos, donde lo que tenemos para mostrar es la gestión exitosa de Rosario y Santa Fe de hace cada dos décadas. Entonces podemos pararnos desde la experiencia exitosa de gestión, progresista y honesta.

Teniendo en cuenta la absorción de los miembros de la Coalición Cívica y el hecho de que el FAP pueda llegar a ser una propuesta “superadora” de la CC, ¿cuál imagina que puede llegar a ser el futuro del partido de Carrió?
Para mí la Coalición Cívica es una experiencia agotada y terminada que, después del domingo y el fracaso electoral -que se va a reiterar-, sus dirigentes van a buscar otros espacios para seguir haciendo política. En ese sentido el FAP tiene los brazos abiertos para recibirlos. Los nos fuimos de la Coalición y ahora formamos parte del FAP no discutíamos por diferencias en las ideas sino la cerrazón y el egoísmo de Elisa Carrió para conducir una fuerza política que, en algún momento, estaba llamada a convertirseen gobierno. La misma persona que tuvo que la capacidad y las virtudes para crearla y hacerla crecer fue quien la terminó destruyendo: Carrió tuvo tanto talento para construir como para destruir.

Foto: Blog Jóvenes ARI de Vicente López

Hermes Binner: una fuerza que llegó para quedarse


Por Belén López Peiró y Melanie Senestrari

Pese a que el ex gobernador de Santa Fe decidió postularse en tiempo límite para las primarias del 14 de agosto, su presencia “fue la novedad” y sorprendió al obtener el cuarto lugar junto a su compañera de fórmula, Norma Morandini. Su campaña electoral fue mínima en comparación con las demás, pero la diferencia no se notó: fue el candidato más beneficiado de la oposición. Actualmente, su meta final es lograr la solidez de su fuerza y posicionarse por debajo de la Presidenta Cristina Fernández.

Una de las principales claves del candidato presidencial del Frente Amplio Progresista (FAP), Hermes Binner, fue instalarse desde un par de semanas antes del 14 de agosto como una gran sorpresa para el gran público, sin un pasado controvertido, con un espacio político sin conflicto, ordenado, sin estridencias en comparación con las desventuras del Peronismo Federal y la UCR, y con un respaldo de gestión que tranquiliza al electorado.

“Si bien tuvimos poco tiempo y nuestra propuesta electoral salió recién a fines de junio, la receptividad fue muy buena e interesante. Somos la única fuerza que propone discutir el presente y el futuro, y dejar de pensar en el pasado”, afirma Claudio Lozano, candidato a primer diputado por la lista del FAP junto a otros dirigentes, como Margarita Stolbizer, Luis Juez, Victoria Donda y Antonio Bonfatti. Asimismo, aclara que los sectores que más se identificaron con la fuerza y sus propuestas fueron muy amplios, pero principalmente se trató de la clase media y la clase popular.

La fuerza: Frente Amplio Progresista
El FAP se constituyó este año al lanzarse la candidatura presidencial del ex gobernador de Santa Fe como una alternativa interesante para los no peronistas, para aquellos que quieren votar oposición con cierto entusiasmo y, también, para quienes apoyan gran parte de las políticas públicas que lleva a cabo CFK, pero disienten de ellas en formas y estilo.

Pese a que actualmente subsiste la debilidad de la oferta opositora global, se trata de una fuerza que cultiva un discurso crítico, pero no extremo, y mantiene coherencia en sus ideas y alianzas.
Por este motivo, fue la más beneficiada de la oposición en las elecciones de agosto al obtener el 10,9% de los votos y tiene por objetivo consolidarse, esto último en relación con su propio crecimiento y no por un enfrentamiento abierto con la Presidenta de la Nación.

"Estoy involucrado en este partido porque el enfoque de su dirigente se distingue de todos los demás. Binner es el único que no expresa críticas contra el Gobierno actual y el resto de los partidos políticos, ya que focaliza únicamente en sus propuestas y respeta los aciertos de plataformas contrarias", afirma el militante del FAP, Ramón Ramírez.

Su línea ideológica

Entre las propuestas más destacadas del candidato se encuentran la seguridad, la educación y la inserción de Argentina en el mundo. Para Binner, no sólo se debe atacar las causas sociales de la inseguridad con educación y trabajo digno, sino también fortalecer una institución policial democrática, transparente y altamente profesionalizada. También sostiene que la escuela pública debe estar en el centro del proyecto del país, y estar vinculada con la producción y al mundo de la investigación.

“Muchas de las propuestas lo favorecen, ya que se inscriben en un programa de centroizquierda no peronista, con cierta sensibilidad social y un tono moderno, algo que se ve claramente en su apoyo a la despenalización del consumo de drogas y a la ley de matrimonio igualitario. Lo cierto es que esas consignas también están en el kirchnerismo, pero en el FAP tienen una connotación socialdemócrata casi antagónica con cualquier forma de peronismo”, asegura el politólogo Dardo Castro.

Respecto de la campaña electoral, Binner impuso un cambio radical, presentándose en tiempo límite para las primarias y adelantándose con gran anticipación a las de octubre. Se considera que, en un primer momento, el ex gobernador supeditó su lanzamiento a los resultados de las primarias de Santa Fe del pasado 22 de mayo, donde ganó su delfín, Antonio Bonfatti. Esta decisión lo fortaleció políticamente y lo posicionó frente al radicalismo, que intentaba imponer una coalición con la fórmula Alfonsín-Binner, para poder obtener respaldo a la hora de las elecciones.

En relación a las encuestas, las distintas consultoras rondan en torno de valores parecidos. Un indicio, entre tantos, lo aportó el trabajo que ha concluido Carballo & Asociados, que le otorga a Cristina un porcentaje de 53,6 en la intención de voto. Le siguen el 12,1 de Binner, el 10,6 de Rodríguez Saá, el 9,2 de Alfonsín, el 8,2 de Duhalde y el 2,9 de Carrió.

Finalmente, si se ratifican las tendencias y obtiene el segundo lugar, la fuerza sabe que captará la atención de muchos y se consolidará. En tanto, el candidato conserva la calma y espera posicionarse como referente opositor. Si bien apenas pudo superar el 10% de los votos en las primarias y en su provincia perdió ante Cristina Kirchner, confía en su desempeño del domingo.