Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo, Maximiliano Vilca.
“El Gobierno salió a atacarnos, no a repudiar el hecho”, cuenta el candidato a diputado por el Frente de Izquierda de los Trabajadores, Gabriel Solano, mientras recuerda a Mariano Ferreyra, el joven militante del Partido Obrero asesinado el 20 de octubre de 2010.
Ése día se votaba en la Facultad de Medicina, y como en aquel entonces Solano era el responsable de la juventud del Partido Obrero, se encontraba en el lugar, mientras que Ferreyra tenía planeado asistir después de la marcha: “Me llamó un dirigente del Partido Obrero de la zona sur contándome que había habido una agresión en Barracas. Inicialmente me dijo que Mariano estaba herido junto a otros que yo no conocía”.
La voz del candidato no es la misma que cuando habla de la campaña; se dirige mucho más sereno y, pareciera, mostrando respeto a la memoria del militante: “Mariano militaba desde muy chiquito, por eso lo conocía”.
“La situación no estaba del todo clara”, recuerda Solano, “uno no asiste a una marcha esperando que eso ocurra; en el país uno no va a una marcha y te balean”. Cuando el candidato recuerda el momento en que le dijeron que Mariano Ferreyra había fallecido, instantáneamente, se le vienen a la cabeza los primeros sucesos políticos: “Se armó una multitudinaria autoconvocatoria en el hotel Bauen en calle Corrientes y al otro día se convocó a una marcha en Plaza de Mayo. Dejamos un espacio de unas horas porque queríamos ver qué pasaba cuando el pueblo se enterara de lo ocurrido. El gobierno, por su parte, salió a atacarnos y no a repudiar el hecho”, afirma.
Solano trae a cuenta el primer discurso de la presidenta Cristina Fernádez de Kirchner que, de acuerdo con sus palabras, decía que no podían quejarse; se los relacionaba con un grupo de estudiantes que, días atrás, habían entrado por la fuerza al Ministerio de Educación en una marcha. “Como si fueran hechos inseparables y como colocándonos a nosotros con una ideología violenta en general”, exclama indignado. La marcha del día siguiente hizo sentir a la izquierda reconfortada. Con el gobierno atacándolos después de que la “burocracía sindical” les “había matado a un compañero”.
Mientras invita a la manifestación que se realizará a un año del crimen, enumera a los culpables y concluye: “Está preso Pedraza y otro patotero más, pero no así la policía que liberó la zona. No solo no están presos sino que tienen una causa por una carátula menor, por abandono de personas. Tampoco hay una investigación a los empresarios que manejan el ferrocarril Roca. Así que evidentemente la cosa está por la mitad y estamos jugados a fondo”.
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jueves, 20 de octubre de 2011
Gabriel Solano: “El Gobierno quiere neutralizar a la izquierda”
Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo y Maximiliano Vilca
—¿Hay puntos en común entre la izquierda y algunas de las medidas tomadas por el Gobierno?
—Los intereses que presentamos con el Gobierno son irreconciliables, porque el oficialismo representa un frente capitalista y nosotros somos un bloque socialista. Los puntos de acuerdo entre ambos lados son mínimos y aunque algunas medidas se parezcan –sólo en aparencia- apuntan a distintos objetivos.
—¿Es posible instalar al socialismo en la sociedad actual?
—Si es por el nivel de conciencia de los trabajadores diría que no, si es por el nivel de la crisis capitalista diría que es urgente. El capitalismo tiene que ser enterrado y la acción de un partido como el nuestro es actuar de sepulturero. Los ciclos de depresión económica son cada vez más largos, por eso esta crisis requiere de una transformación que los trabajadores y las masas del mundo tienen que lograr.
—¿Cuál es la posición del Gobierno frente a la izquierda?
—La linea estratégica del Gobierno es la captación de los movimientos populares para neutralizar a la izquierda. Este es un Gobierno que nace de la crisis del 2001, pero es un hijo putativo. Como tal, todo el tiempo tiene que evitar la rebelión popular y quiere neutralizar a nuestro partido.
—¿Te parece que Hermes Binner (Frente Amplio Progresista) es socialista?
—Si Binner es socialista yo me hago católico. Él estuvo con la Sociedad Rural, además no es alternativa de nada, porque lo apoya la misma gente que votó a Eduardo Duhalde o a Raul Alfonsín, pero como son candidatos inlevantables, por más que le den catorce tapas de Clarín no los va a apoyar nadie. El Gobierno quiere elegir cuál va a ser su oposición y con Binner no se lleva mal porque tiene varios acuerdos con capitalistas como Cristobal López, un kircherista que tiene un casino en Rosario.
—¿Hay puntos en común entre la izquierda y algunas de las medidas tomadas por el Gobierno?
—Los intereses que presentamos con el Gobierno son irreconciliables, porque el oficialismo representa un frente capitalista y nosotros somos un bloque socialista. Los puntos de acuerdo entre ambos lados son mínimos y aunque algunas medidas se parezcan –sólo en aparencia- apuntan a distintos objetivos.
—¿Es posible instalar al socialismo en la sociedad actual?
—Si es por el nivel de conciencia de los trabajadores diría que no, si es por el nivel de la crisis capitalista diría que es urgente. El capitalismo tiene que ser enterrado y la acción de un partido como el nuestro es actuar de sepulturero. Los ciclos de depresión económica son cada vez más largos, por eso esta crisis requiere de una transformación que los trabajadores y las masas del mundo tienen que lograr.
—¿Cuál es la posición del Gobierno frente a la izquierda?
—La linea estratégica del Gobierno es la captación de los movimientos populares para neutralizar a la izquierda. Este es un Gobierno que nace de la crisis del 2001, pero es un hijo putativo. Como tal, todo el tiempo tiene que evitar la rebelión popular y quiere neutralizar a nuestro partido.
—¿Te parece que Hermes Binner (Frente Amplio Progresista) es socialista?
—Si Binner es socialista yo me hago católico. Él estuvo con la Sociedad Rural, además no es alternativa de nada, porque lo apoya la misma gente que votó a Eduardo Duhalde o a Raul Alfonsín, pero como son candidatos inlevantables, por más que le den catorce tapas de Clarín no los va a apoyar nadie. El Gobierno quiere elegir cuál va a ser su oposición y con Binner no se lleva mal porque tiene varios acuerdos con capitalistas como Cristobal López, un kircherista que tiene un casino en Rosario.
Candidatos: Gabriel Solano
Por Florencia Reina, Florencia Valdiviezo y Maximiliano VilcaA 72 horas de los comicios, entrevistamos a cuatro candidatos a diputados nacionales y les formulamos las siguientes preguntas:
1. ¿Cuál es la propuesta de su partido para el Parlamento?
2. ¿Cambiaron de estrategia electoral de las Primarias?
3. ¿Cuáles son sus expectativas acerca de los resultados del domingo?
2. ¿Cambiaron de estrategia electoral de las Primarias?
3. ¿Cuáles son sus expectativas acerca de los resultados del domingo?
2- Ahora tenemos la chance de crear una oposición nueva. Es un dato irrefutable que toda la oposición vieja ha quedado desarticulada, sin la posibilidad de revertir esa situación antes del 23 de octubre. Además, ahora tenemos una visibilidad que no teniamos y, por lo tanto, le damos una voz a los trabajadores y a las fábricas. En la cabeza de las personas quedó la idea de que, si la izquierda está presente, el Gobierno está obligado a referirse a una agenda popular. Aunque no es nuestro objetivo, actuamos como una presión al oficialismo.
3- Nos puede ir mejor o peor, pero nuestro objetivo va más allá de las elecciones. Creo que incluso si no obtenemos los votos necesarios para conseguir una banca hicimos una buena campaña, aunque los tiempos sean más lentos de lo que nosotros quisiéramos. Resalto que el Frente de Izquierda ha llamado mucho la atención y se convirtió en un actor político imposible de obviar. Estamos conformes.
Gabriel Solano: “El Gobierno quiere neutralizar a la izquierda”
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